Me duele el alma los desgraciados
Por: Esteban Farfán Romero
Los que hemos estudiamos Teología, nos hemos encontrado con un término muy complejo que tiene mucha profundidad en la Biblia, en especial en el Nuevo Testamento por lo centrista, y es la palabra ‘gracia’, que en el original griego es charis.
Es muy importante este término, porque sobre éste descansa la Sexta Dispensación que lleva precisamente este nombre y que comienza con la resurrección de Cristo, hasta el arrebatamiento.
La palabra Gracia tiene 17 acepciones en la Biblia, pero la más usada tiene que ver con ‘la bondad de Dios para con el hombre, es aquel favor inmerecido de Dios para con el hombre caído por el cual, por amor de Cristo’. En una palabra, es la puesta especial y extraordinaria de mirada, atención, favor, asistencia, protección de Dios en el hombre, y esto hace que goce de un tratamiento especial y una relación especial también, en relación a otras épocas (dispensación)
En Yacuiba, hay un considerable grupo de personas desgraciadas, (sin la gracia divina, en desgracia) que están libradas a su suerte en materia de la salud, pues da la impresión que la bondad de Dios los ha abandonado, porque atraviesan literalmente, un calvario buscando salud.
Casi todos los días, los medios de comunicación abren el micrófono a personas que impotentes, desesperadas y llorando piden ayuda al pueblo para poder cubrir los gastos para el traslado de un ser querido a un Centro de Atención Especializada.
Mientras los políticos del Gobierno Municipal dicen sin ponerse colorados que la salud esta bien o que los problemas que hay, es responsabilidad del gobernador Adrián Oliva; mientras la población que es pobre, no encuentra atención oportuna. Uno de ellos pidió que se le haga una estatua al alcalde Ramiro Vallejos, por los resultados en salud (¿?).
Me causa mucho dolor esta situación que perfora el alma ver a un padre desesperado y angustiado en la Radio suplicando entre sollozos ayuda, siento que nos estamos volviendo indolentes, porque este tipo de situación se ha convertido en algo rutinario y habitual. Las kermesses solidarias se han hecho habituales y frecuentes.
Según el PTDI del GAMY, la salud es la primera prioridad, pero en los hechos el GAMY le ha restado recursos y no está entre sus prioridades. La prioridad es la búsqueda de proyectos que sean de cemento, fierro o asfalto. No hay médicos, no hay reactivos, no hay medicamentos, no hay vehículos, no hay interés. En el Hospital Rubén Zelaya hay un ecografista que atiende 3 horas (medio tiempo). Yacuiba tiene mas de 100.000 habitantes, según la proyeccin 2018, del INE.
Por otro lado, me llama mucho la atención la proliferación de clínicas privadas. Da a impresión que hay una intención deliberada de agravar y empeorar la salud pública, para beneficiar a estas clínicas privadas.
Cuando a los políticos, o su familia tienen algún problema de salud, recurren a caras clínicas de Santa Cruz o de la Argentina, porque tienen las condiciones económicas. El pueblo debe ir al Hospital público, a mendigar salud (que no hay), con el alto riesgo de salir en un féretro.
Las autoridades del GAMY tienen una manida respuesta pronta al dificultad, y es que el gobernador Oliva es el culpable de la dificultad, y con eso están convencidos que resuelven el inconveniente.
¿Hasta cuándo? (Yacuiba 27/09/18)