jueves, 27 de septiembre de 2018

Me duele el alma los desgraciados

Me duele el alma los desgraciados

Por: Esteban Farfán Romero 

Los que hemos estudiamos Teología, nos hemos encontrado con un término muy complejo que tiene mucha profundidad en la Biblia, en especial en el Nuevo Testamento por lo centrista, y es la palabra ‘gracia’, que en el original griego es charis.
Es muy importante este término, porque sobre éste descansa la Sexta Dispensación que lleva precisamente este nombre y que comienza con la resurrección de Cristo, hasta el arrebatamiento. 
La palabra Gracia tiene 17 acepciones en la Biblia, pero la más usada tiene que ver con ‘la bondad de Dios para con el hombre, es aquel favor inmerecido de Dios para con el hombre caído por el cual, por amor de Cristo’. En una palabra, es la puesta especial y extraordinaria de mirada, atención, favor, asistencia, protección de Dios en el hombre, y esto hace que goce de un tratamiento especial y una relación especial también, en relación a otras épocas (dispensación)
En Yacuiba, hay un considerable grupo de personas desgraciadas, (sin la gracia divina, en desgracia) que están libradas a su suerte en materia de la salud, pues da la impresión que la bondad de Dios los ha abandonado, porque atraviesan literalmente, un calvario buscando salud.
Casi todos los días, los medios de comunicación abren el micrófono a personas que impotentes, desesperadas y llorando piden ayuda al pueblo para poder cubrir los gastos para el traslado de un ser querido a un Centro de Atención Especializada. 
Mientras los políticos del Gobierno Municipal dicen sin ponerse colorados que la salud esta bien o que los problemas que hay, es responsabilidad del gobernador Adrián Oliva; mientras la población que es pobre, no encuentra atención oportuna. Uno de ellos pidió que se le haga una estatua al alcalde Ramiro Vallejos, por los resultados en salud (¿?).
Me causa mucho dolor esta situación que perfora el alma ver a un padre desesperado y angustiado en la Radio suplicando entre sollozos ayuda, siento que nos estamos volviendo indolentes, porque este tipo de situación se ha convertido en algo rutinario y habitual. Las kermesses solidarias se han hecho habituales y frecuentes.
Según el PTDI del GAMY, la salud es la primera prioridad, pero en los hechos el GAMY le ha restado recursos y no está entre sus prioridades. La prioridad es la búsqueda de proyectos que sean de cemento, fierro o asfalto. No hay médicos, no hay reactivos, no hay medicamentos, no hay vehículos, no hay interés. En el Hospital Rubén Zelaya  hay un ecografista que atiende 3 horas (medio tiempo). Yacuiba tiene mas de 100.000 habitantes, según la proyeccin 2018, del INE.
Por otro lado, me llama mucho la atención la proliferación de clínicas privadas. Da a impresión que hay una intención deliberada de agravar y empeorar la salud pública, para beneficiar a estas clínicas privadas. 
Cuando a los políticos, o su familia tienen algún problema de salud, recurren a caras clínicas de Santa Cruz o de la Argentina, porque tienen las condiciones económicas. El pueblo debe ir al Hospital público, a mendigar salud (que no hay), con el alto riesgo de salir en un féretro.
Las autoridades del GAMY tienen una manida respuesta pronta al dificultad, y es que el gobernador Oliva es el culpable de la dificultad, y con eso están convencidos que resuelven el inconveniente. 
¿Hasta cuándo? (Yacuiba 27/09/18)

miércoles, 5 de septiembre de 2018

El horno no está para bollos


El horno no está para bollos


Por Esteban Farfán Romero

SE PASÓ AL MAS: El alcalde Ramiro Vallejos fue elegido por UD-A, una coalición de oposición. Como alcalde juró al MAS, abandonando a la estructura política que lo apoyó en la campaña electoral. 

El alcalde de Yacuiba Ramiro Vallejos (UD-A) tiene un problema muy serio, y es que no es político y no le entiende nada a la gestión pública. Los que no conocen la dinámica de la política, y cómo funciona los entresijos del poder, están condenados a ser devorados sin piedad, ni consideración por el mounstro del poder.
Está claro que el alcalde no ha leído puertas adentro el inequívoco, claro y potente mensaje que le mandó el pueblo yacuibeño en las urnas el domingo 26 de agosto. Ha intentado infructuosamente gambetear el peso de la decisión tomada por la población a la Carta Orgánica y sin éxito hizo todos los esfuerzos por desviar la bala a otro lado.
El lunes, después del referendo, en lugar de salir con una actitud humilde, mansa y prudente, optó por echarse más tierra al mostrar mas soberbia, altivez, odio  y arrogancia.
El alcalde no necesita enemigo político, pues el mismo es enemigo de si. No duda un segundo en dispararse y hacer volar por los aires la poca legitimidad que todavía le queda. Toma riesgos innecesarios y se deja dominar por las vísceras continuamente.
Un grupo de mujeres dirigentes de los comerciantes, están siendo acusadas innecesariamente y de forma excesiva ante la Fiscalía, por avasallamiento por una circunstancia a mi juicio, intrascendente. El alcalde, como si fuera fiscal, ha decidido apretar el torniquete sobre el cuello de las mujeres, pues ha decidido presionar hasta llevarlas a guardar Palmar.
Las dirigentes muy hábilmente han decidido seguirle el juego, por lo que hoy resolvieron declararse en huelga de hambre en puertas del Concejo Municipal, y esta circunstancia ha despertado más animadversión hacia el alcalde. Esta reacción está poniendo en jaque al alcalde, y lo llevan a un terreno en el que no sabe jugar. Saldrá perdiendo sin duda.
Los políticos profesionales saben muy que en la sociedad hay grupos que nunca deben ser hurgados y éstos son las mujeres, los indígenas, los animales, y los gay. Cuando estos grupos son tocados, inmediatamente la sociedad salta y reacciona protegiendo y arropándolos saliendo en defensa de los mismos.
El alcalde no está conforme con la chicoteada que ha recibido el domingo 26 de agosto, y está provocando a los petos.
Un gran riesgo es que si el alcalde continúa con este tipo de conducta autodestructiva, provoque una hecatombe de proporciones que nadie pueda controlar.
Como decía mi abuela cuando una circunstancia se tornaba peligrosa en casa, “el horno no está para bollos”. El alcalde debe saber que si la pradera esta seca, tan solo una chispa puede generar un gran incendio. El alcalde puede desatar una convulsión social que podría terminar en tragedia, porque en la sociedad yacuibeña hay un bronca contenida contra su gestión, y el pueblo está esperando el momento oportuno.
Todos hacemos votos porque el alcalde termine su gestión, se vaya a su casa, y después responda por sus actos, si es que hay responsabilidades; pero el alcalde debe terminar su gestión en mayo de 2020. Sin embargo el alcalde continuamente está encendiendo el fósforo, sin darse cuenta que hay una alfombra de hojarasca en el suelo. (Yacuiba 05/09/18)

OPNIÓN I El fabuloso negocio de hacer politiquería con la pobreza y desgracia de los infortunados - Esteban Farfán Romero 8El Marucho)

  EL DEDO EN LA LLAGA     El fabuloso negocio de hacer politiquería con la pobreza y desgracia de los infortunados Por: Esteban Farfán Romer...