martes, 20 de mayo de 2008


La Verdad nos hace Libres


LO QUE NO DICE BAYAR


(*) Esteban Farfán Romero
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Celular 77180451
Yacuiba – Gran Chaco – BOLIVIA


El día martes 20/05/08 estuvo por unas horas en Yacuiba el presidente del Comité Cívico de Tarija Reynaldo Bayar con el fin de “socializar” el Estatuto de Tarija aperturando oficialmente una oficina para el efecto, y en su contacto con la prensa lamentó que las autoridades locales no muestren interés en la socialización de Estatuto. Fustigó duramente a su similar local, por la ausencia y el desplante del que fue victima y “la falta de respeto” (sic) porque lo mandaron a hablar con un Secretario de Hacienda y no con el Presidente como esperaba.


Pero lo que me llamó la atención de Bayar son los argumentos que usa para enamorar/convencer a la población para que vote por el SI en el cuestionado referéndum convocado. Señaló muchas medias verdades que son fáciles de disolver, y muy contraproducente si es que las sigue usando, porque los que conocemos el contenido del Estatuto vamos a exigir un debate y análisis, y no simplemente una “socialización” y desnudar lo que esconde hábilmente dicho documento. Mejor es que se calle, porque simplemente no sabe lo que dice, y evidencia que repite el libreto que le pasaron.


Lo primero que debería ocurrir en el Chaco es un debate/análisis/reflexión serio sobre el contenido del Estatuto, porque existen una serie de elementos absolutamente contradictorios y atentatorios a los intereses de la región.


Lo que Bayar no dice es que con el Estatuto se sepulta para siempre la legítima aspiración del décimo Departamento del Gran Chaco que él un día encabezó con mucho entusiasmo y vigor (Art.4), y que ahora curiosamente reniega a rabiar. Si embargo no se da cuenta que un imaginario colectivo con mucha raigambre como éste, no se puede hacer evaporar por la fuerza fácilmente por decreto.


Lo que Bayar no dice es que el Estatuto es (será) la base jurídica fundamental y más importante del Departamento (Art. 9.1,2,4) e incluso tiene carácter supletoria en relación a las normas nacionales (Art. 9.5); no dice que existe un orden competencial establecido difícil de modificar (37), que concentra todas las decisiones en los dos Órganos importantes (Legislativo y Ejecutivo centrado en Tarija), por lo que a partir de su aprobación el Gran Chaco debe necesariamente supeditarse a las decisiones del juego democrático de mayoría/minoría y las normas, teniendo una desventaja cualitativa en relación al poder que tienen los órganos dirigidos siempre por personas de la capital, teniendo muy pocas posibilidades de influencia por el número y las cualidades que ostentan las instituciones/autoridades regionales. ¿Esto es justo?


Lo que no dice Bayar es que en el orden de prelación (pirámide de H. Kelsen) de las normas jurídicas del Departamento (Art. 79), las resoluciones de los Ejecutivos Seccionales elegidos por voto popular estarán por debajo de tipos/as “designado a dedo” por el futuro Gobernador que se llamarán Secretarios Departamentales. ¿Eso es autonomía provincial? ¿Estará de acuerdo la población chaqueña con esta organización político-administrativa?
Lo que no dice Bayar es que el Ejecutivo Seccional de Yacuiba/Caraparí/Villamontes (autoridad legítima) administrativamente es el último de la escala jerárquica, por lo que sus decisiones estarán sometidas siempre a las voluntades/caprichos de los Secretario Departamentales (ilegítimos) (Art. 80.2) que manejaran todo desde la capital.


Lo que Bayar no dice es que al no existir un Vicegobernador elegido por el pueblo, el Gobernador “designará” de forma privativa a un un/a Jefe de Gabinete que hará de Premier (Art.81.6), lo que supone que este señor/a estará por encima jerárquicamente de todos los demás, y deberán someterse a dicha autoridad ilegitima.


Lo que no dice Bayar es que el voto del ciudadano chaqueño no tendrá el valor político/social que debería poseer/investir porque estará sometida a un burócrata designado. Que chistoso! nosotros elegiremos a los Ejecutivos Seccionales por voto popular para que vayan a someterse jerárquicamente (administrativas) y legalmente a dos tipos de autoridades designadas a dedo por el Gobernador (Jefe de Gabinete y Secretarios Departamentales).


Lo que no dice Bayar es que la Asamblea Provincial será simplemente un triste florero/adorno que se reunirá para tomar café y pitar unos cuantos cigarrillos, porque no cuenta con cualidad legislativa. El famoso Libro V dice que tiene capacidad de normar, pero ¿qué va a normar, si no esta contemplada ningún tipo de normas de su competencia en la pirámide jurídica? (Art. 79) Si no hay el tipo de norma reconocida en la pirámide, ¿para qué se van a reunir?


Lo que no dice Bayar es que esta Asamblea Provincial solamente aprobará “proyectos” de presupuestos (Art. 98.4, 5) y no los presupuestos/planes como tales, lo que supone que los que tendrán la capacidad real y efectiva de aprobar los presupuestos es el Parlamento Departamental. Nuestros parlamentarios serán 6 de 29. ¿Para qué tanta vuelta y show si todo se resolverá en Tarija? ¿Por qué gastar energía, tiempo y dinero en estas instituciones creadas de balde?


Lo que no dice Bayar es que el Chaco tendrá menos del 20% de representación/presencia política real y efectiva en el Parlamento Departamental cuando su población actualmente es 33%. Lo que no dice Bayar es que la distribución de escaños no representa la realidad poblacional de Gran Chaco. Los parlamentario indígenas es una figura que se conoce en Derecho Constitucional como sobrerepresentación, por lo que no está sometida a una circunscripción cartográfica territorial definida, por ello no tomo en cuenta en la ecuación.


Lo que no dice Bayar es que la provincia Gran Chaco ha sido escamoteada hábilmente con el argumento de la representación territorial (en derecho constitucional se llama representación laminal), al poner al Gran Chaco al mismo nivel de las demás provincias, cuando nosotros somos solamente en territorio el 46.7% (casi la mitad del Departamento) y en población 33%. ¿Es democrática esta repartición?


Lo que no dice Bayar es que la población a partir de al aprobación del Estatuto tendrá que pagar tributos nuevos para sostener la autonomía, por lo que esos recursos deberán salir de los bolsillos del pueblo (Arts. 27; 42,4; 43.4; 46.4, 5, 6 y 11; 52.4; 77.7).


Lo que no dice Bayar es que los medios de comunicación serán regulados por el Gobierno Departamental (Art. 39.26, 34) y controlará el espectro, lo que significa que las licencias que actualmente poseen los medios quedarán sin efecto legal y tendrán que hacer nuevamente un trámite ahora ante el Gobierno Departamental.


Lo que Bayar no dice es que el Control Social en el Estatuto es muy ambiguo/impreciso/indeterminado/abstracto (Art. 59) y que los Comités de Desarrollo, ECOS, ATC y los famosos Contralores Ciudadanos desperecerán (Disposición transitoria primera), dejando a expensas a la voluntad del futuro Parlamento Departamental su vigencia.


Lo que no dice Bayar es que nuestros parlamentarios (seis) no tendrán ninguna capacidad de bloquear/negociar/reconsiderar ninguna ley de simple mayoría, y mucho menos una “especial” (art.79) porque no representan ni siquiera un tercio. Eso significa que sin nuestros representantes, Tarija puede tomar todas decisiones que pretenda, porque en un órgano deliberativo lo que cuentan son los números y no precisamente las razones/argumentos (como debería ser).


Lo que no dice Bayar es que para hacer la reforma del Estatuto, se tiene que abrir candados muy grandes y duros (Libro 8, disk. 1), pues establece que sólo se podrá hacer a través de una prosecución muy complicada que resguarda/garantiza la no modificación por lo que se deberá cumplir cierto procedimiento como una ley de necesidad aprobados por dos tercios de los miembros (no presentes), aprobación en el próximo periodo legislativo las reforma contempladas y ésta reforma además debe ser sometida a referéndum ratificatorio. Por otro lado se establece que se debe pronunciar el Tribunal Constitucional, e incorporar las recomendaciones del mismo, es decir … uff imposible.


Y lo que no dice Bayar es que el 45% no está garantizado (hay que tomar en cuenta que el Estatuto es supletorio a las normas nacionales, lo que significa que podrían quedar sin efectos las normas establecidas actuales), pues el articulo 44 no reconoce taxativamente/literalmente (como debería ser) la transferencia del 45% de las regalías e impuestos, y nos coloca/sitúa a la provincia Gran Chaco en el mismo nivel de las demás provincias hermanas sobre sus derechos expectaticios , cuando todos sabemos que la única que cuenta con legislación (resoluciones y leyes) sobre el reconocimiento /reglamento de la transferencia del 45% en pari passu es la provincia Gran Chaco.


Lo que no dice Bayar es que el tema de límites provinciales (Gran Chaco – O’connor) quedará sólo en los expedientes de la Prefectura de Potosí con este nefasto precedente jurídico, pues al reconocer como provincia productora a la provincia hermana de O’connor, el Gran Chaco reconocemos tácitamente/implícitamente que el Campo Margarita está en territorio de O’connor. ¿O habrán descubierto otro campo en territorio de O’connor que no sea el de Margarita y que no me enteré?


Habrá que preguntarle a Cardozo, Arias, Bru, Vaca, Beizaga, etc ¿Qué hacemos con el muerto de Villamontes que ofrendó trágicamente su vida dejando una viuda y tres huérfanos defendiendo (además de la decena de heridos graves y gravísimos en Yacuiba y Villamontes) los límites, cuando de un plumazo se cede este derecho? ¿Dónde queda el discurso de Cardozo y Arias de que nunca cederán un milímetro de territorio chaqueño? Demagogia pura.


Estas son algunas de las observaciones de fondo que tengo del Estatuto (son 80 observaciones) que fue aprobado por nuestros representantes encabezados por nuestro diputado luchador de los intereses (¿?) del Chaco y que según el justifica nunca traicionó, Willman Cardozo, acompañado de otros como Arias, Bru, Vaca, Gumiel, etc.


La tarea de Bayar no es defender los intereses del Gran Chaco, sino del Prefecto y del circulo de poder de Tarija por lo que no le podemos pedir que se ponga la camiseta del Chaco, pero lo que si podemos pedirle los chaqueños es que por o menos sea un poquito honesto y diga la verdad completa.


No es justo demandarle lealtad hacia el Chaco a Bayar, porque nunca ha representado los mismos, siempre ha usado nuestros intereses par los suyos, por lo que se comete una gran injusticia con el cuando se lo trata mal o le hacen desplantes como muestra de reproche.


Finalmente, no hay que recurrir al manido recurso fácil de echarle la culpa de todos los males al Prefecto Mario Cossio o a la logia tarijeña porque ellos no tienen la culpa de esta desgracia pues defendieron sus intereses y no tienen la obligación de defender los nuestros, sino los responsables de este desastre/esperpento tienen nombre y apellido y son nuestros lideres encabezados por el diputado Cardozo, Arias, Bru, Vaca, Beyzaga, Gumiel, etc. ellos concientemente fueron a Tarija y en la Asamblea Provisional Autonómica aceptaron estos términos que contradicen diametralmente nuestros intereses, y es una traición flagrante. Entonces basta del discurso antiprefecto y antitarijerño.


MI CONCLUSIÓN:


Ante esta realidad, la población (especialmente la chaqueña) debe exigir un debate y deliberación del Estatuto antes de decidir sobre el mismo, lo que significa que no debe ser un voto ciego y mecánico. Soy conciente que estamos en un gran dilema, pues votar por el SI es aprobar el Estatuto y su contenido antichaqueño, pero también tengo que ser honesto al decir que el votar por el NO significa negar la autonomía como principio filosófico y una contradicción en si misma, al margen de hacerle el favor al MAS.


Ante esta disyuntiva/dificultad es necesario generar espacios de debate y no limitarse únicamente a la socialización parcializada y tendenciosa. Los que deben defender este resultado, no son los tarijeños (Cossio, Bayar, etc) sino los que fueron a Tarija a rifar nuestra autonomía regional/provincial, pero curiosamente están perdidos/escondidos, ¿Por qué será? (Yacuiba 20/05/08)


(*) Es Comunicador Social y Docente.
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Web: http://www.estebanfarfanromero.blogspot.com/

jueves, 15 de mayo de 2008


¿QUÉ HACEN LOS CONSEJEROS?


(*) Esteban Farfán Romero
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Celular 77180451
Yacuiba – Gran Chaco – BOLIVIA


Diversas especulaciones se tejen/tejieron en torno a las (verdaderas) actividades que realizan los consejeros departamentales, por lo menos los que tenemos en el Chaco, mas allá de la formalidad. Al parecer estas insistentes conjeturas tienen algo (o mucho) de verdad, porque las diversas denuncias realizadas cuando el Concejo Municipal de Yacuiba se aprestaba a designar al mismo, y muy a pesar de la gravedad de las mismas, no han sido debidamente aclaradas por los aludidos.
Un concejal asqueado por todo lo que pasaba con sus colegas, en arranque de sinceridad, ha denunciado que había sobrecitos que corrían de un lado a otro con contenido desconocido y que dichos “sobrecitos” eran tan poderosos que cambiaba automáticamente la orientación del voto, y las ofertas venían de ambos lados (candidatos). Se dijo –incluso- que todo estaba arreglado, pero el pan se quemó en la puerta del horno, pues se especulaba que todo estaba listo (aceitado) para la formalidad del voto (sesión), pero un concejal se pasó de vivo, porque recibió de parte de los dos aspirantes y dejó muy mal parado, porque éste ya tenia los cohetes y el churrasco listo desde la noche anterior para festejar al designación.


Me llamó mucho la atención la declaración de un Consejero que afirmó que ser Consejero es un verdadero “sacrificio” porque no se gana bien, ya que las dietas están en función a las número de sesiones a las que asisten y que en un mes no ganaron un sólo centavo porque o hubo ninguna sesión. Sin embargo esta afirmación contrasta claramente con la disputa a muerte que se evidenció para ser designado, incluyendo las denuncias reveladas.


Una pregunta que me hicieron en varios momentos es ¿que hacen los consejeros?, mejor ¿cuáles son sus responsabilidades como autoridad?


Los legisladores bolivianos son (y han sido) muy expertos en hacer leyes ambiguas, que dicen todo y al mismo tiempo no dicen nada, y la Ley Nº 1654 (mal bautizada como Ley de Descentralización, cuando no descentraliza nada, sólo desconcentra) no escapa a esta regla. En lo que respecta a las funciones/actividades que cumplen los Consejeros Departamentales (Art. 14) es muy general e impreciso, al margen que diversos Gobiernos le han quitado poder a los Consejos Departamentales, reduciéndoles a un bonito florero que le hace coro al Prefecto. ¿Alguna vez escuchó que algún Consejo Departamental (antes o después del fallo del Tribunal Constitucional sobre esta competencia) haya censurado a un Prefecto? (Art. 14, m; 16). Claro que la elección popular de los Prefectos, ha dejado muy mal parados a los consejeros, porque no gozan de la misma legitimidad, y normalmente su designación responde a componendas y prebendas político-partidarias. En la historia de Tarija y el Chaco, no hemos tenido consejero “idóneos” con condiciones mínimas para asumir semejante rol trascendental.


El Decreto Supremo Nº 27431 de fecha 07 de abril de 2007 firmada por el Presidente Carlos Mesa, establece con claridad las funciones del Consejo Departamental, un análisis de dicha norma arroja que el Consejo Departamental solo cumple una función decorativa.


Hubo una pata coja en la decisión de elegir a los Prefecto por voto popular, porque debía incluirse también a los consejeros y proceder a aprobar una nueva (verdadera) Ley de Descentralización (o de Autonomías), en el que incluya las atribuciones y competencias de ambos órganos, pero como en nuestro país nos gusta hacer las cosas a medias, se dejó para después. Nosotros somos enamorados de la democracia plebiscitaria, que consiste en la confianza absoluta en las urnas para resolver los problemas políticos, cuando en realidad el ejercicio del voto es solamente la formalidad de la misma. Hemos cambiado la forma, pero no el fondo del asunto, pues el Prefecto en cuanto a sus atribuciones y competencias son las mismas, lo único que ha cambiado ha sido el proceso eleccionario.


Es chistoso que en un órgano supuestamente “fiscalizador”, sea dirigido (o tenga como cabeza natural o de facto) a la cabeza del Ejecutivo (Art. 5, u; D. S. Nº 27431, Art. 26), es decir, el Prefecto (o su Secretario General) dispone de los recursos y él mismo se fiscaliza y se aprueba ¿?
Entonces esta clase de antinomia desvirtúa y contradice la descentralización/autonomía, tomando en cuenta que el Prefecto era designado por el Presidente de la República.


Entonces, como los Consejos no tienen competencias claras y precisas de fiscalización, no les queda otra que convertirse en meros “tramitadores/diligencieros” de proyectos (especialmente los jugosos) que agilizan el trámite de acuerdo a la importancia de los mismos.


Hay una infinidad de temas/asuntos muy importantes en las provincias que son dejados de lado, porque no significan proyecto de envergadura o con posibilidades de ejecuciones millonarias. Se ha hecho costumbre que los Consejeros le den poca importancia a estos temas, limitándose únicamente a las licitaciones de cemento o adquisiciones cuantiosas.


Un ejemplo de ello, es lo ocurrido en la provincia Gran Chaco en los últimos días, cuando desde hace cinco meses casi 150 docentes y personal administrativo están sin salario de parte de la Prefectura, pasando por situaciones socioeconómicos dramáticas donde están involucrados niños que no prueban leche y comidas desde hace mucho tiempo, porque sus padres no cuentan con recursos económicos. Las autoridades que son la correa de transmisión de las demandas y exigencias de la ciudadanía canalizando las mismas a través de los procedimientos institucionales, simplemente no aparecen.


Aunque la disposición legal, no es un óbice de ninguna manera, los diversos ciudadanos que fueron designados como Consejeros, no llegaron a su condición real de ser verdaderos fiscalizadores de los recursos públicos. Cuando digo fiscalizadores no estoy refiriendo a una autoridad que constantemente le pone zancadillas al Ejecutivo, sino a la cualidad y capacidad de gestionar, controlar, planificar, ordenar la inversión, establecer visiones, provocar la participación de la población, etc.


Los Consejeros muestran poca (por no decir nada) transparencia de sus actos, pues ni siquiera brindan informes a los Concejo Municipales como establece la Ley, mucho menos a otras instituciones, generando desconfianza en un órgano que en 18 años debería formar parte de la población.


No se sabe a ciencia cierta cual es el comportamiento de la Prefectura en relación a temas como la transferencia del 45%, su ejecución y la evaluación de los resultados. Existen deudas impagas de la Prefectura que no fueron honradas, pero no se conoce su estado. Todo esto s responsabilidad de los consejeros, pero lamentablemente ninguno de los que hemos tenido tuvo la iniciativa (capacidad) de cumplir su misión encomendada de forma idónea.


Un informe presentado por uno de los Consejeros del Chaco en días pasados, al sólo verlo, desnudaba la pobreza del mismo y provocaba mucha pena/bronca por lo insustancial e inutilidad. Dos páginas a renglón saltado de introducción de su autoría y lo demás eran sólo fotocopias del POA de la Prefectura. ¡Que pobreza Dios mío!


Entonces el debate debería ser no la formalidad de la democracia (proceso eleccionario), sino el fondo del mismo, es decir la cualidad de la naturaleza de la representación. Estamos enfrascados en elegir solamente, cuando ese asunto no es el más importante, sino la función que cumple la autoridad. ¿De que sirve que elijamos al próximo Consejero, si seguirá siendo la misma autoridad con las mismas competencias?


Hace días pasados tuve una entrevista con algunas autoridades que promueven este tipo de actos, y su respuesta se limita a que se le exigirá a los candidatos transparencia, fiscalización, trabajo, y lealtad con la Provincia. Todos sabemos que en tiempo de campaña se promete el cielo y la tierra con el fin de obtener el favor del pueblo, y después …


MI CONCLUSIÓN:


En un arrebato de democracia plebiscitaria, como dice Weber, concentran sus energías en impulsar/organizar procesos eleccionarios, como si fuera la solución al problema de fondo. Nos gusta mucho ocultar la basura debajo de la alfombra, el problema de fondo es la capacidad y las autoridades (cualidad) que pretendemos elegir. Le damos más valor a la parafernalia que a la sustancia, y nos empecinamos en concentrar todos nuestros esfuerzos y energías en el balcón y el show. Todos nos damos cuenta que este inesperado frenesí de nuestras autoridades, responde en realidad a intenciones personales y de grupos de poder, y ellos saben muy bien que maquillan muy bien sus intereses con cierta cesión al pueblo.


Los consejeros fueron autoridades refractarias a la fiscalización real y se han reducido a ser cola de furgón y florero del Prefecto, pero con una gran capacidad de activar mecanismos de representación de intereses corporativos de emporios empresariales que circundan las arcas prefecturales. Termino con una frase de Guillaume Duvair, “El oro, a la par que es el más puro de los metales, es el mayor de los corruptores”. (Yacuiba 15/05/08)


(*) Es Comunicador Social y Docente.
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Web: http://www.estebanfarfanromero.blogspot.com/

sábado, 10 de mayo de 2008


La Verdad nos hace Libres


LA DEMOCRACIA Y EL VOTO POPULAR



(*) Esteban Farfán Romero
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Celular 77180451
Yacuiba – Gran Chaco – BOLIVIA


Siento que es necesario definir con precisión lo que significa la democracia, porque, últimamente se esta usando de manera arbitraria este término, par esconder intenciones poco nobles. Hace poco entrevisté a un líder de nuestra región, que no ha mostrado escrúpulos cuando se tarta de conseguir un objetivo, además que constantemente cambia los términos de sus discursos de acuerdo a las circunstancias.


El me dijo en una entrevista que le hice hace poco, cuando cuestionaba sus cambios permanentes sobre varios temas, “Farfán, vos que defiendes este sistema democrático, ¿por que ahora te opones?, yo soy amante de la democracia, y esto es democracia” (sic)
El vocablo democracia proviene de la palabra griega demokratia, demos (=pueblo) y krateim (=autoridad) y significa el gobierno de las mayorías de una unidad política.


Más allá de la etimología y su descripción fría, el vocablo tiene una profundidad filosófica digna de estudios por siglos que no se limita solamente el ejercicio del voto solamente. A veces se entiende como la “forma de gobierno ejercida por el pueblo”; o como sinónimo de “doctrina que tiende al nivelamiento en todos los aspectos de la sociedad”; o bien como el “crecimiento de la evolución social hacia la igualdad que barre todos los privilegios, principalmente en el ámbito de las instituciones políticas”.


La democracia es un sistema del gobierno por el cual una porción de ciudadanos, participa en las decisiones del Estado. Esto la distingue de otros sistemas donde las decisiones están controladas por una clase social o por una persona individual.


La democracia es una forma superior de vida de las comunidades humanas, y el fundamento sobre la que esta constituida y que la hace posible es el respeto por la dignidad de la persona, que implica devoción por la libertad y la igualdad.


Toda sociedad organizada tiene como meta la realización de un valor suprema, supraindividual, que de sentido al cuerpo social. Ese valor es lo que se denomina bien común. Es la meta que se desea alcanzar y que puede traducirse como el anhelo de bienestar para toda la sociedad.


El bien común reconoce dos aspectos: el primero es formal y contiene los valores ideales y fundamentales a los que aspira la sociedad: la libertad, la igualdad y la justicia; el segundo es el material y contiene las normas que dictará el conjunto social, a fin de hacer realidad los valores contenidos en el aspecto formal.


Si bien es cierto que el bien común es un valor supraindividual al que aspire todo el conjunto social. Los valores obran como una brújula que guía el ideal democrático y son fuente de inspiración de las leyes fundamentales. Los valores, los principios democráticos y su legitimidad son muy importantes para que una democracia objetivo resultados concretos.


Los principios obran como supuestos fundamentales de ese ideal y son los que imprimen la dinámica propia del ejercicio democrático. Hay tres principios en un sistema democrático y son los siguientes: la legitimidad, el consenso y la representación.


La legitimidad, es un atributo del Estado que da la idea contraria a imposición, usurpación y utilización de la fuerza. Un sistema democrático es legítimo cuando la mayor parte de la población ha manifestado por intermedio los mecanismos.


La legitimidad se manifiesta a través de tres elementos, la comunidad política, el régimen y el gobierno.


El consenso, es la actitud de un conjunto de personas que se traduce en la aceptación o en el comportamiento convergente y articulado respecto a un fenómeno político.


Como en la sociedad no puede haber un consenso universal, el consenso parcial es preponderante es lo que da legitimidad a las instituciones y lo que facilita el equilibrio propio de los regímenes democráticos. El consenso y el disenso son realidades que se hallan en compleja interacción.
El principio de representación es ejercido por los gobernantes en las funciones públicas jurídicamente autorizadas. Representan a los ciudadanos que los eligen cuya voluntad se expresa a través del sufragio universal.


El principio de representación va asociado a conceptos que lo fundamentan: soberanía popular, legitimación, control político, participación permanente y transmisión de las demandas políticas.
Como se puede apreciar, la democracia no es un vocablo vacuo y vacío de contenido, contiene elementos muy importantote y fundamentales, que no se limitan solamente a un ejercicio formal que es el voto. Muchos líderes que no le entienden a la democracia y que se encuentran en la actividad política como resultado de alguna aventura y su intrepidez, se dirigen a la opinión pública asegurándoles que la democracia se reduce al voto solamente.


En los últimos días de manera indisimulada, algunos de nuestros lideres sacaron de las gavetas el discurso del voto popular apara maquillar algunos intereses personales y de grupo que se veían amenazados, y salieron con el discurso de que el voto es la democracia y viceversa, diciéndole a la gente que su capacidad de decisión en el voto es al cualidad fundamental de la democracia. Me ha dado mucha pena la pobreza intelectual y de formación política que tiene nuestra élite raquítica.
Parece romántico y prosaico pensar que el político debe pensar en los intereses del pueblo y no en el grupo de poder que auspicia su actuación, sin embargo esa es la verdadera y original razón de la existencia de los políticos y la política. Es tiempo de volver al origen de la política y reencauzar las acciones.


He aprendido que en política no existe la casualidad o las coincidencias, sino que detrás de algo aparentemente imprevisto coexiste una maniobra, y mucho más si ésta es agresiva, por lo que me animo a firmar que esta estrategia esconde una clara intención de mantener el control absoluto del poder público y político de la región, por lo tanto de Yacuiba. Lo perverso es que este tipo de estratagema esconde intereses espurios.


Sin duda que estos pedidos desempolvados a conveniencia, esconden un objetivo y como hay que aderezar la verdadera intención solapada con algún cliché que sea noble, recurren de manera manida al discurso zalamero y embaucador.


He sido uno de los que desde hace cuatro años vengo demandando que las autoridades territoriales sean elegidas mediante el voto y no designadas por un Luís XIV que s encuentra en la Plaza Luís de Fuentes, y he sido consecuente con mi criterio, pero no estoy de acuerdo que se usen estos temas a conveniencia personal engañando al pueblo de manera deliberada.


MI CONCLUSIÓN: Como dice G. Sartori, el desarrollo de elecciones no significa necesariamente de que existe más y mejor democracia. Lo que debería pensar nuestra élite es fortalecer las instituciones y canalizar las demandas sociales a través de las instituciones y en el marco de las normas vigentes, sin apelar de manera deliberada a las acciones periféricas que conducen a más caos y como resultado el desencanto del sistema democrático. Así todos perdemos. (Yacuiba 10/05/08)


(*) Es Comunicador Social y Docente.
E-Mail: farfan2007@gmail.com
Web: http://www.estebanfarfanromero.blogspot.com/

OPNIÓN I El fabuloso negocio de hacer politiquería con la pobreza y desgracia de los infortunados - Esteban Farfán Romero 8El Marucho)

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